Los concejos castellanos nacieron en el siglo X. Hasta el siglo XIV estos son democráticos. Después el gobierno de las ciudades y concejos los controla el Rey, son patrimonio de caballeros o de familias privilegiadas, incluso se compran los oficios concejiles. Leganés como aldea regia es libre de elegir a sus representantes. Cuando se convierte en Villa será el marqués de Leganés quien designa a los cargos municipales. Posteriormente, con las desamortizaciones liberales, quienes dirigen la política municipal, apoyados por el voto censitario y el caciquismo local, son las familias adineradas agrarias como mayores contribuyentes y los pequeños propietarios agrícolas -en algunos comicios- que pagan impuestos. Más tarde fueron los militares y falangistas hasta la llegada de la democracia, excepto en la II República. Presentamos los nombres y apellidos de los alcaldes y regidores que se han ocupado de la gestión del común del municipio a lo largo de su historia. Los primeros están datados en 1497, hace más de 500 años. Durante el periodo 1842-1979 hubo 32 alcaldes, 61 Corporaciones y 5 familias acapararon la política municipal en estos 137 años: Del Yerro (79 años), Durán (76 años), Cuadrado (53 años), García-Quijada (51 años) y Fernández-Cuervo (49 años)
Leganés era una aldea dependiente política, jurídica y administrativamente del Alfoz de la Comunidad de Villa y Tierra de Madrid y de su Corregidor desde 1345, fecha en la que Madrid deja de ser concejo abierto y se crea la institución del Regimiento. El gobierno y la justicia local lo ejercían cuatro alcaldes y cuatro regidores a partes iguales entre los pecheros e hijosdalgos y los oficios concejiles eran elegidos por sorteo todos los años. Con el paso del tiempo la venta de oficios municipales es práctica corriente y se consolida la vinculación de los cargos de regidores y alcaldes a las oligarquías locales con carácter hereditario (ya en el siglo XVIII despuntan las familias que en los siglos XIX-XX regirán la vida municipal).
El concejo abierto no desaparece con la abolición del Antiguo Régimen, incluso aún perdura, ya que todas las leyes municipales o electorales de los ayuntamientos acogen esta figura institucional y lo único que varía es el volumen de vecinos para que el municipio pueda ser considerado concejo abierto.
En 1753 Leganés sigue siendo una villa del señorío del marqués de Leganés hasta 1837. La vuelta de Fernando VII supuso la disolución todos los ayuntamientos constitucionales en julio de 1814 y la vuelta a los municipios del Antiguo Régimen hasta el año 1820, al igual que ocurrió entre los años 1823-
A nivel municipal es un periodo convulso porque en la Villa se suceden primero un Consistorio napoleónico (1809-1812), un Ayuntamiento constitucional (1812-1814), un municipio del Antiguo Régimen (1814-1820), un cabildo constitucional (1820-1823) y vuelta al concejo del Antiguo Régimen (1823-1833)
Un R.D de julio de 1835 extingue, de manera definitiva, la venta de oficios, pero consagraba la existencia de oligarquías locales que en el Antiguo Régimen habían sido hereditarias y en la transición al Estado constitucional se formaban por cooptación. El siglo XIX supuso la creación del sistema municipal moderno, dejando atrás el sistema de fueros municipales y de los señoríos, propio del Antiguo Régimen. El Decreto de 1811 de equiparación de los municipios de señorío con los de realengo, supone la sustitución del sistema feudal por otro de propietarios. En mayo de 1812 se ordenaba la formación de ayuntamientos constitucionales en aquellos lugares de población inferior a las 1.000 almas, disponía el cese de todos los regidores y demás oficios perpetuos previendo la ocupación de las vacantes mediante elección. El primer ayuntamiento constitucional está integrado por el alcalde o alcaldes, regidores y el procurador síndico. Desde 1834 hasta 1931 los municipios sufren la lacra del caciquismo.
Durante la dictadura de Primo de Rivera no se celebran elecciones de ningún tipo aunque el Estatuto Municipal preveía el sufragio corporativo. El dictador disuelve los municipios y en los nuevos pone al frente de ellos a militares. En Leganés fue designado Alcalde el general Alfredo de Castro Otaño. En la dictablanda del general Berenguer se cesa a todos los miembros de los ayuntamientos. Para cubrir las destituciones se ofrece las vacantes a los mayores contribuyentes del municipio y a los concejales que antes de 1923 hubieran desempeñado el cargo de concejal en virtud de sufragio popular.
En septiembre de 1936 los generales sublevados crean las Comisiones Gestoras formadas por los mayores contribuyentes de los municipios afectos al golpe militar, nombrados por el Gobernador Civil o la autoridad militar hasta la celebración de las primeras elecciones municipales del franquismo celebradas en 1948. Todos los ayuntamientos del franquismo fueron de tendencia autoritaria, consagraban la representatividad corporativa y el intervencionismo gubernativo en la designación de alcaldes y concejales.
El 3 de abril de 1979, el pueblo español retoma la senda de la libertad y los plenos derechos municipales de todos los vecinos sin distinción alguna. El PSOE es el partido preferido por los votantes del municipio que últimamente ha perdido el respaldo de la ciudadanía. De obtener 48.694 votos (69,87%) en 1983, ha pasado a el menor respaldo en 2015 con 20.726 papeletas, el 21,74%.
El PP de obtener 671 votos (1,15%) en las elecciones municipales de 1979, obtuvo su mayor respaldo en las urnas en las municipales de 2011, con 37.445 votos, el 40,08% de las papeletas, lo que dio paso a que gobernara la ciudad por vez primera entre 2011-2015.
IU siempre fue la tercera opción electoral de los vecinos de la ciudad hasta que surgió Podemos y Ciudadanos, que la desplazan a la quinta posición. En su maximo exponente electoral consiguió su mayor respaldo en las urnas en 1995 (24.592 votos, el 26,01%) y su declive se sitúa en las municipales de 2015, donde obtuvo 5.079 votos, el 5,33%.
En las elecciones municipales de 2003 surge un partido local independiente (ULEG) y otra fuerza electoral que surge a rebufo del desencanto del pueblo español con la política y los políticos, que se dio a conocer el 15-M de 2011 y a nivel local tuvo su representación en Leganemos, que disputó el primer puesto a los socialistas en las elecciones locales de 2015.